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Descubra el poder del Biomagnetsimo para curar toda clase de enfermedades en nuestro cuerpo!

En teoría puede ejercer un efecto de corrección sobre  todas las distorsiones energéticas que se alberguen en un organismo enfermo, cualquiera sea su origen. No obstante la curación absoluta sólo será posible cuando dicha distorsión energética no haya causado un daño estructural ( celular) irreversible y cuando la capacidad de reparación no haya sido abolida por efecto del agente causal o la droga aplicada previamente para intentar el control de la enfermedad.

Los imanes se aplican en diversas zonas del cuerpo, como si se tratara de un rastreo o escaneo. Una vez reconocidos los órganos y tejidos que sufren una distorsión, el terapeuta aplica un conjunto de imanes en esos puntos durante 10 a 15 minutos a cada persona.

El biomagnetismo corrige la alteración iónica y recupera el equilibrio perdido del cuerpo. Entre sus beneficios, destacan:
 
Teóricamente el biomagnetismo ejerce un efecto de corrección sobre todas las distorsiones energéticas que se alberguen en un organismo enfermo, cualquiera que sea su origen.

En la práctica, esta terapia demuestra que aplicando imanes de determinada fuerza y polaridad en puntos específicos del cuerpo, se consigue exterminar en tiempo breve, virus, bacterias, hongos o parásitos, que son causa de la mayoría de las enfermedades graves del hombre.

Como energetizante, este tipo de terapia descubrió que el polo positivo (+) activa, impulsa y fortalece los procesos biológicos del organismo, es dinamizador, vitalizante y proporciona energía. Por lo tanto, está especialmente indicado en casos de debilidades y desgarros musculares, fracturas de huesos y ligamentos, esguinces, rehabilitación, cicatrización de heridas, entre otros. El polo negativo (-) del imán es analgésico, antinflamatorio, relajante y detiene los procesos nocivos para el organismo y, está principalmente indicado para calmar o suprimir el dolor.

Desde la primera o segunda sesión el enfermo ya comienza a notar cambios positivos en su salud. En promedio para casos crónicos pueden requerirse 4 o 5 tratamientos, pero el número real lo determinará el mismo paciente y sus patologías.
 
Los beneficios de este tipo de terapias son cada vez menos discutidos y poco a poco se han ido complementando con tratamientos tradicionales para combatir enfermedades tan complicadas como el cáncer.